
Conectarse




Últimos temas



Haciendo locuras
Página 1 de 1. • Compartir •
Haciendo locuras
Off: antes que nada me gustaría preguntar, ya que es rol ¿tienen que ser 15 líneas igual?
Me había decidido a mejorar mi Gunblade así que fui a buscar al famoso armero de la mafia. Le confié mi espada y le vigilé mientras le veía hacer su trabajo, curioso, mirando todo lo que hacía con mi espada y al mismo tiempo temiendo por ella. Cuando la terminó me la enseñó y... me quedé un poco pillado y la mié por todas partes.
-¿Algun problema? -preguntó
-¿Dónde está la hoja de la espada? -pregunté yo ya que lo único que había ahora donde antes había una hoja afilada con un cañón escondido ahora solo había un enorme cañón de una mano de diámetro.
Mi rostro ensombreció y cogí al tipo por el cuello de la camisa y lo zarandeé con cara de muy pocos amigos, los ojos en blanco pro el enfado y los dientes como colmillos.
-¿¡Qué le has hecho a mi arma!? ¡Déjala como estaba! -le grité volviendo a dársela, pero esta vez me devolvió una espada totalmente diferente y sin cañón.
Al momento empecé a perseguirle por todo su local espada en ristre.
-¡Yo te mato! -le amenacé con la misma cara de antes y casi echando fuego pro la boca.
-Lo siento. Lo siento. -gritaba él huyendo de mí con cascadas en los ojos mientras corría despavorido y yo le di pro última vez mi espada.
Cuando me la devolvió había devuelto su hoja original lo cual me alivió, pero aún así no me fiaba apunté a una diana para disparos tras cargar una bala y disparé, a penas se oyó ningún estallido, solo el golpe del gatillo al chocar tras disparar y cuando salió la bala literalmente rodó pro el filo hasta la punta de la hoja y cayó al suelo. Yo me quedé con una cara que era de libro: la boca a medio abrir, los ojos medio cerrados con las cejas temblando y las pupilas como puntitos y unas cuantas gotas de sudor en la frente. Con cara de demonio y echando chispas me giré hacia él con una expresión bastante aterradora y de nuevo levanté mi espada y otra vez a correr por todo el local persiguiendo a este chapuzas mañanero para cortarle el cuello, pero al final solo le confié, y ahora sí, por última vez mi espada. Cuando me la devolvió volvía a estar como al principio, sin ningún problema, salvo que el material de la hoja parecía extraño. Hice pasar electricidad por la hoja, cargándola bastante y la electricidad generó calor, tanto que la hoja quedó al rojo vivo, pero para mi sorpresa no se fundió ni una sola gota. Sin pensarlo dos veces le solté un buen golpe al chapucero con el dorso de la hoja -la parte plana- dejándole la marca quemada de la espada en la cabeza y me marché de ese lugar tras que la hoja se enfriase, al menos había sacado algo bueno de esto.
Me había decidido a mejorar mi Gunblade así que fui a buscar al famoso armero de la mafia. Le confié mi espada y le vigilé mientras le veía hacer su trabajo, curioso, mirando todo lo que hacía con mi espada y al mismo tiempo temiendo por ella. Cuando la terminó me la enseñó y... me quedé un poco pillado y la mié por todas partes.
-¿Algun problema? -preguntó
-¿Dónde está la hoja de la espada? -pregunté yo ya que lo único que había ahora donde antes había una hoja afilada con un cañón escondido ahora solo había un enorme cañón de una mano de diámetro.
Mi rostro ensombreció y cogí al tipo por el cuello de la camisa y lo zarandeé con cara de muy pocos amigos, los ojos en blanco pro el enfado y los dientes como colmillos.
-¿¡Qué le has hecho a mi arma!? ¡Déjala como estaba! -le grité volviendo a dársela, pero esta vez me devolvió una espada totalmente diferente y sin cañón.
Al momento empecé a perseguirle por todo su local espada en ristre.
-¡Yo te mato! -le amenacé con la misma cara de antes y casi echando fuego pro la boca.
-Lo siento. Lo siento. -gritaba él huyendo de mí con cascadas en los ojos mientras corría despavorido y yo le di pro última vez mi espada.
Cuando me la devolvió había devuelto su hoja original lo cual me alivió, pero aún así no me fiaba apunté a una diana para disparos tras cargar una bala y disparé, a penas se oyó ningún estallido, solo el golpe del gatillo al chocar tras disparar y cuando salió la bala literalmente rodó pro el filo hasta la punta de la hoja y cayó al suelo. Yo me quedé con una cara que era de libro: la boca a medio abrir, los ojos medio cerrados con las cejas temblando y las pupilas como puntitos y unas cuantas gotas de sudor en la frente. Con cara de demonio y echando chispas me giré hacia él con una expresión bastante aterradora y de nuevo levanté mi espada y otra vez a correr por todo el local persiguiendo a este chapuzas mañanero para cortarle el cuello, pero al final solo le confié, y ahora sí, por última vez mi espada. Cuando me la devolvió volvía a estar como al principio, sin ningún problema, salvo que el material de la hoja parecía extraño. Hice pasar electricidad por la hoja, cargándola bastante y la electricidad generó calor, tanto que la hoja quedó al rojo vivo, pero para mi sorpresa no se fundió ni una sola gota. Sin pensarlo dos veces le solté un buen golpe al chapucero con el dorso de la hoja -la parte plana- dejándole la marca quemada de la espada en la cabeza y me marché de ese lugar tras que la hoja se enfriase, al menos había sacado algo bueno de esto.

Galakgosh
-

Mensajes: 48
Edad: 20
Localización: Perdido
Temas similares» Haciendo guardia en Vanguard Island~
» Haciendo locuras
» Se está haciendo cada vez más tarde - Antonio Tabucchi
» El emperador y sus locuras.
» jae-junsu y yoochun haciendo muecas
» Haciendo locuras
» Se está haciendo cada vez más tarde - Antonio Tabucchi
» El emperador y sus locuras.
» jae-junsu y yoochun haciendo muecas
Página 1 de 1.
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.





» Personajes Disponibles y NO Disponibles
» We are the Monsters [libre]
» {Casting} Enma Kozato.
» Segundo paso: Conocer [Azhael]
» Temas Cerrados
» Como para ser empleado del mes. [Aria]
» Publicidad [Libre +2]
» Más de una lección [Priv. Steven]
» Aviso muy importante, por favor, lean